viernes, 16 de julio de 2010

Veo la lluvia… y me recuerda a ti

Todavía recuerdo ese día… estaba nerviosa muy nerviosa, cuando me mirabas, me tocabas, me sonreías. Todo me ponía nerviosa ¿Comemos pregunté? Sí, si respondimos.
Caminamos una cuadra, dos cuadras, tres cuadras, cuatro o tal vez muchas más que no conté y ya no recuerdo…
Yo “bla”, esto “bla”… y no paraba de hablar. Cuando estoy nerviosa lo hago con más intensidad. Y no dejarme pagar me puso aún más nerviosa ¿Por qué? No lo sé…
Hubo algo en ti que simplemente me encantó, y creo que algo provoqué también en ti…
Muchas veces me pregunto si existe el amor, si existe esa otra mitad con la que soñamos compartir nuestros momentos especiales…
Me acerco a la ventana y lo único que veo son gotas, gotas y más gotas, las cuales caen, una tras otra. Son tan similares parecidas, pero no, son tan diferentes a la vez, que nos confunden. Y así somos las personas, físicamente iguales, pero por dentro tan diferentes. Buscamos horizontes “similares”, cuando los horizontes no deben ser “similares”, y no es que encontramos a la persona equivocada, sino que buscamos cosas “similares” o cosas igual en los demás y eso nunca lo vamos a encontrar, porque todos somos como esas gotas de agua; iguales por fuera, pero diferentes por dentro.
Las gotas caen, caen, y nosotros tropezamos y tropezamos buscamos lo mismo, cuando no lo somos.
¿La lluvia será sinónimo de tristeza, melancolía? No lo sé, lo que sí sé es que te recordé…
Es tan hermoso observar la lluvia, pero no es tan bello como sentir esas sensaciones extrañas que se sienten al querer ver o estar con esa persona. Son sensaciones que al menos yo no puedo explicarme ni explicar.
Todos dicen sentir mariposas o una erupción de un volcán imaginario en el estómago y puede ser que si sea cierto, pero en mi caso es algo más fuerte… algo que me nace de la nada, cuando quiero sentirlo (porque es una sensación relajante), no puedo. Es una sensación que nace por si sola… puedo decir que tiene vida propia.
Veo de nuevo por la ventana y ya la lluvia deja de caer con la misma fuerza de hace unos minutos, minutos que al mirarla se convierten en horas, largas horas. A veces también me pregunto si el amor cesa al igual que la lluvia…no solo el amor, sino también de la misma manera el cariño, amistad, confianza, sinceridad y todo eso lindo que uno puede y llega a sentir por una persona, no lo sé, ojalá no sea así…
Querer es una de las sensaciones más maravillosas y ricas que una persona puede experimentar. A veces duele, pero al final eso no importa…queda la satisfacción de haber querido, que es lo que vale la pena.
Veo de nuevo la ventana y ya no llueve… Solo espero que no dejen de llover esas sensaciones por ti dentro de mí…Y suspirar cada vez que tu rostro se me dibuje en mi mente…
Simplemente me encantas (voz baja).

martes, 12 de enero de 2010

ciclo

Al ver las hojas moverse con el ritmo del viento, da la sensación de tranquilidad, serenidad, que al mezclarse, se introducen en mi cuerpo como un escalofrío. Sin embargo me sigo sintiendo en el mismo lugar. Los minutos pasan y yo sigo mirando las hojas bailar…
Las manillas del reloj giran en la misma posición de hace una semana, un día, hoy y mañana… empiezo a sentir lo mismo; sentirme igual. La misma inquietud vuelve a la misma hora igual que todos los días.
Los carros pasan de un lado a otro, las personas actúan normal como si nada fuese diferente o peor aún como si todo estuviese bien. Yo tal vez sin querer actúo como ellos, fingiendo sentirme bien aunque no sea así y no lo esté. Todos los días ya los he vivido. Todo me parece igual a lo de ayer.
Un par de locos enamorados, que se quieren comer a besos capturan mi atención… parece que para ellos el mundo gira de lado contrario al nuestro o simplemente ellos son normales y nosotros actuamos como locos. “Vivir cada minuto sin importar el mañana”, es una frase que no todos ponemos en practica o simplemente no sabemos aplicar en nuestras vidas. ¿Por qué no ser un loco? Sí, locos por hacer las cosas sin importarnos el mañana, sin importar el que dirán, sin importar nada. ¿Por qué no ser viajeros de nuevas experiencias?

jueves, 7 de enero de 2010

Extraña Sensación

Fue una noche extraña, pero a la vez muy agradable, porque la brisa rozaba con mucha suavidad mi rostro y entorno rozaba mi rostro me hizo sentir que algo me faltaba y que debía ver la realidad en que me estaba sumergiendo poco a poco.
El cielo estaba en su más profundo y hermoso resplandor; fue como una fiesta de luces, donde los principales invitados eran las estrellas, que iluminaban toda la noche y aquel cielo.
El cielo cambió de lo más oscuro a una claridad. Pero nunca dejó de ser aquella noche oscura y sola. A mi mente llegaron muchas preguntas, pero sin respuestas…

Solo una cosa me vino a la mente. Una personal para ser más concreta. Fue entonces que supe de inmediato el por qué me vino a la mente y a diferencia de las otras preguntas si tenía una respuesta, pero una respuesta que desde el inicio supe, pero simplemente no quería saber; me estaba engañando a mí misma.

Pero ver el mar, fue lo único que me tranquilizó…aquel inmenso, tranquilo, sereno y sobre todo lleno de vida; a diferencia mía. La brisa mezclándose con el agua salada, que al unirse deja de serlo y toma la forma tierno y serena. Pero aún no sé porque seguía nerviosa.

Con el pasar de las horas hice que mi mente se ocupase en otras cosas. Calló de nuevo la noche, pero está noche fue diferente; por unos minutos, pero la fue.

Todavía no logro explicarme ¿Por qué razón no decir realmente lo que se siente hacia una persona? En qué clase de persona nos convertimos al escribe cosas sin sentido alguno o decir cosas con sentido a la persona que cree que no tiene sentido. ¿Por qué siempre escoger el camino más complicado o la persona menos indicada?

La lista de preguntas sigue, pero el papel, tinta o hasta el mismo cielo como todas sus estrellas no serían suficientes para expresar lo que una persona herida puede sentir…

Las horas, los días y los años pasan, entonces este amor no correspondido también tendrá que pasar al igual que lo hace el tiempo…

Datos personales

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Me gusta escribir, lo que pienso, siento, pero a veces lo dejo por un tiempo...me considero una persona muy soñadora, dulce, orgullosa, romántica, torpe, apasionada, testaruda, ruidosa, graciosa, alegre, miedosa, imaginativa, bailona, fantasiosa, rara, pesimista, natural, golosa, paranoica, odiosa, caprichosa, glotona, original, coqueta, ilusa, sensible, loca, llorona, bohemia, hippie, , idealista, risueña, pero sobre todo INCOMPRENDIDA, ya que a veces siento que la gente no me comprende.