
Las estrellas se observan desde mi ventana. Me gusta ver la noche y así pensar, pero por más que pienso no pienso en nada, mi mente se encuentra en blanco...asomo mi cara por la ventana y siento una ligera, pero muy tierna brisa que golpea con suavidad mi rostro. Todo esta tan quieto que me hace dudar de esta tranquilidad...
Quiero pensar en tantas cosas que no logro concentrarme en una sola y todas mis ideas se desvanecen como pétalos de rosa en el aire. Se respira una paz, una paz que no siempre se respira...Es extraño, es extraño que esta noche no sea como las noches que acostumbro esperar; la noche tiene magia, magia que nos pone a pensar, pero esta noche es diferente.
Si no, creo que ya mis noches chispeantes terminaron y que la noche de hoy será la noche que me acompañará por siempre...



